|
Actualmente
existen en el mercado diversos tipos de luces para bicicletas,
algunos sistemas, como los faros halógenos alimentados
por batería, ofrecen una buena iluminación en
detrimento de la autonomía, que no suele sobrepasar
la hora y media. Existen modelos fabricados con un único
led de muy alto rendimiento alimentados también por
batería, que ofrecen tanta o mejor luz que los sistemas
halógenos y más del doble de autonomía,
a costa, eso sí, de un precio más elevado. Otros,
como los faros auxiliares para bicicleta que utilizan un único
led de rendimiento medio, pueden llegar a ofrecer una autonomía
de más de 80 horas, pero su potencia lumínica
no puede competir con las luces mencionadas anteriormente.
Los sistemas tradicionales mediante dinamo, bien sea de botella
o de buje, ésta última situada en el eje de
la rueda delantera, no son muy demandados pese a la mejora
técnica de los mismos (una dinamo de buje de calidad
apenas ofrece resistencia al pedaleo). La razón es
que las dinamos sólo ofrecen luz utilizable cuando
las bicicletas avanzan a cierta velocidad; parados, o subiendo
un repecho, no dispondremos apenas de luz. Por otra parte,
el sistema de dinamo en el buje sólo viene instalado
de serie en las bicicletas de paseo de alta gama. Finalmente,
existen luces muy económicas realizadas mediante una
agrupación de diodos led sencillos
que ofrecen una aceptable iluminación a corta y media
distancia, siempre que cuenten al menos con 40 diodos led.
En este último tipo de iluminación podemos encuadrar
las linternas de diodos led que se encuentran en algunas ferreterías
y tiendas especializadas, que si bien no han sido diseñadas
para ser empleadas en bicicletas, pueden ser fácilmente
adaptadas al manillar mediante unas sencillas bridas.
Elegir las luces adecuadas no nos será difícil
si tenemos claro desde un primer momento el uso al que vamos
a destinar nuestra bicicleta y por qué tipo de caminos
vamos a transitar mayoritariamente con ella.
Si vamos a circular de noche sólo ocasionalmente y
por áreas medianamente iluminadas, un único
faro auxiliar pueden bastarnos. En este sentido, podemos optar
por un faro comercial como el Cateye HL-EL320, que también
dispone
de un modo de funcionamiento tipo flash, o por su hermano
mayor, el modelo HL-EL530. En ambos casos nos encontramos
con luces muy bien resueltas, de gran autonomía y que,
pese a no ofrecer la potencia lumínica de un faro halógeno,
nos ayudarán a ser vistos además de sacarnos
de algún apuro en el caso de tener que transitar puntualmente
por alguna zona oscura. También podemos adquirir un
económico faro de diodos led especialmente diseñado
para bicicletas, o acoplar al manillar una linterna basada
en este tipo de luces. Las faros Cateye oscilan entre los
28 y 50 euros, según modelo, los de leds, que pueden
estar formados por 19, 25 o más diodos led, pueden
conseguirse por 6 ó 7 euros, y una buena linterna de
aluminio de 42 diodos led no suele sobrepasar los 10 euros.
Podemos emplear un único faro auxiliar
(comercial, de diodos led o fabricado por nosotros mismos)
o un par de ellos si la luz de un único elemento resultara
insuficiente. Lo importante, si nos decantamos por faros o
linternas de led de tipo sencillo, es que usen pilas de tamaño
AA, pues así podremos utilizar pilas recargables. La
autonomía de las linternas no diseñadas específicamente
para bicicletas es muy limitada. Si lo único que pretendemos
es ser vistos, un sencillo faro de 5 diodos led será
más que suficiente; no nos servirán para alumbrar
el camino, pero la luz de led resulta tan molesta a la vista
que difícilmente pasaremos inadvertidos.
Si vamos a circular habitualmente de noche durante un buen
tramo por lugares con escasa o nula iluminación, deberemos
sopesar muy bien la elección, pues a mayor cantidad
de luz proyectada frente a nuestra bicicleta, más veces
nos veremos obligados a recargar batería o sustituir
las pilas que alimenten nuestras luces, sean éstas
recargables o no. En estos casos lo más aconsejable
es acoplar a nuestro manillar una luz de gran alcance y autonomía,
como el magnífico faro Sigma Powerled Black, que dispone
de 3 modos de emisión de luz (mínimo,
medio y 100%) y que al máximo rendimiento emite una
luz equivalente al de una lámpara halógena de
15 watios con un consumo de tan sólo 3 watios. La duración
de las pilas es aproximadamente 11 horas al mínimo
de intensidad, con un haz de luz suficiente para uso de paseo
por zonas sin apenas iluminación. El faro Sigma Powerled
Black tiene un precio en el mercado de unos 145 euros, incluida
la batería recargable y el cargador. Si contamos con
pilas recargables, podemos prescindir
del pack y adquirir únicamente el faro. En este caso,
sólo deberemos gastarnos unos 75 euros. Quizá
el precio de este faro pueda parecer excesivo, pero en el
mercado no existe otra luz tan potente con su autonomía.
Si buscamos toda la luz que nuestros bolsillos puedan permitirse,
hay mucho donde elegir, desde los 108 euros del sistema bi-faro
de luces halógenas Sigma Mirage Evo + Evo X, hasta
los más de 900 de la luz Lupine. Dos Sigma Powerled
Black nos darán más luz y más autonomía
que los Mirage Evo + Evo X, aunque con un desembolso mayor.
En el mercado existe toda una seria de sistemas basados en
dos, tres e incluso cuatro leds de muy alta intensidad (de
3 y 5 watios de consumo, equivalentes a 15 y 25 watios de
luz halógena, respectivamente), que llegan a ofrecer
una iluminación máxima muy similar a la de un
faro de automóvil.
Debemos puntualizar que la luz halógena es más
cálida que la producida por un led, y que al atardecer,
o en días nubosos,
el color amarillento propio de las lámparas halógenas
hace que el haz de luz se perciba más claramente, aun
cuando los lux emitidos puedan ser inferiores a los producidos
por un diodo led de muy alta intensidad, cuya luz blanca,
por el contrario, destacará más en noche cerrada
o en zonas carentes de iluminación.
Bajo
estas líneas observamos una comparativa de luces que
nos puede dar una idea aproximada de la capacidad de iluminación
que ofrece un sistema halógeno, como el Sigma Evo +
Evo X, frente a un faro Cateye HL-EL320. La diferencia entre
un faro para ver y un faro para ser visto.
|